¿Qué es un MVP y para qué sirve?

Una explicación sencilla de qué significa producto mínimo viable y por qué puede ayudar a probar una idea antes de construir demasiado.

Un MVP, o producto mínimo viable, es una primera versión de un producto que incluye lo necesario para probar una idea con usuarios reales sin construir todavía todo lo que podría tener en el futuro.

Las siglas vienen de Minimum Viable Product.

La palabra importante no es solo “mínimo”. También tiene que ser viable: debe resolver suficientemente bien un problema como para que alguien pueda utilizarlo y aportar información útil.

Un ejemplo sencillo

Imagina que quieres crear una aplicación para organizar clubes de lectura.

La versión ideal podría incluir:

  • perfiles completos;
  • recomendaciones automáticas;
  • calendario;
  • chat;
  • estadísticas;
  • integración con librerías;
  • aplicaciones móviles.

Pero para comprobar si existe interés quizá baste inicialmente con permitir crear un grupo, elegir un libro y organizar una fecha de encuentro.

Si nadie utiliza esa versión básica, añadir veinte funciones más probablemente no solucione el problema principal.

MVP no significa hacer algo malo

Una confusión habitual es pensar que un MVP debe ser una versión descuidada.

No se trata de publicar algo roto o difícil de usar. Se trata de limitar el alcance para concentrarse en la hipótesis principal.

Un producto pequeño puede estar bien diseñado aunque todavía tenga pocas funciones.

Qué intenta aprender un MVP

Un MVP sirve para responder preguntas que son difíciles de resolver únicamente con planificación:

  • ¿las personas entienden la propuesta?;
  • ¿realmente tienen este problema?;
  • ¿utilizan la solución más de una vez?;
  • ¿qué parte valoran más?;
  • ¿qué función parece importante pero apenas se usa?;
  • ¿estarían dispuestas a pagar por ella?

Las respuestas permiten decidir qué construir después.

MVP y requisitos técnicos

Antes de desarrollar incluso una versión pequeña conviene definir los requisitos técnicos.

La diferencia es que un MVP intenta reducir esos requisitos al conjunto necesario para probar la propuesta central. Las funciones que no ayudan a validar esa primera hipótesis pueden esperar.

No todos los productos necesitan el mismo MVP

Un MVP puede ser una aplicación funcional, pero no siempre tiene que empezar así.

Dependiendo de la idea, una prueba inicial podría ser una landing page, un prototipo navegable, un servicio realizado parcialmente de forma manual o una herramienta sencilla para un grupo limitado de usuarios.

Lo importante es que permita observar comportamiento real, no solamente preguntar a las personas qué creen que harían.

Empezar pequeño para aprender antes

Construir menos al principio no significa tener menos ambición.

Significa intentar descubrir cuanto antes si el problema, la solución y el público encajan. Después, el producto puede crecer sobre información obtenida del uso real en lugar de hacerlo únicamente sobre supuestos.

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